31 de agosto de 2008

LOS 3 DIAS DE EL PUEYO




Parece el nombre de una carrera de carretera, pero no, ni era en carretera ni era una carrera, mas bien fueron tres dias completos de sol a sol montados en la mtb, donde por segunda vez recorrimos la zona Pirenaica del Sobrarbe.
Esta vez desde el cuartel general de El Pueyo de Araguás, recorrimos la rutas de Urdiceto, Peña Montañesa y Canal del Cinca+Basa Mora, esta vez acompañados de los anteriormente ausentes Victor y Nathan, sin la presencia del casi omnipresente Manolin y con la compañia de Miguel y Paco, dos valiente que se atrevieron a montar donde y con quien menos se esperaban.
Poco que decir y mucho que ver en esta zona de interminable senderos. Esta vez a "vista de doble", donde segun lo veas, se sienten mas o menos sensaciones.

Galerias de fotos de Genci, Victor y mias:

19 de julio de 2008

NACIDA EN CHINA, EDUCADA EN CANADA Y RESIDENTE EN ESPAÑA







Cervelo R3 SL, así se conoce al cuadro más ligero de la marca canadiense que desde hace pocos años tiene presencia en la mercado de la bici de carretera.
Es el equipo CSC el que le ha dado la publicidad necesaria para que nos hayamos fijado en este cuadro fabricado en China bajo especificaciones de un grupo de ingenieros canadienses. El exito les ha sonreido, ya que sus cuadros son actualmente los más deseados del mercado.

Hace 3 meses que monto en el, despues de dejar el hiperigido BH Global Concept y lo cierto es que todo son puntos positivos. Extremadamente cómodo debido a sus tirantes tan delgados que unido a una vainas y caja de pedalier sobredimensionada la hacen a su vez muy rigida. Esta combinación de comodidad y rigidez es dificil encontrar en un cuadro de competición.
Su peso ronda los 880 grs. en talla M con unido a la horquilla 3T, grupo Campy Record, FSA, Cero Gravity, Hed, Tufo, Look Keo, SRL..etc, hacen que el conjunto con 6.635 grs quede por debajo del peso permitido por la UCI para sus competiciones.
Por ahora todo es comodidad, rapidez de reacciones, rigidez y estabilidad del conjunto. Creo que he ganado en el cambio y espero hacer muchos kilometros encima de ella, la blanquita me gusta.
Fotos del pasado Viernes en Grazalema y Pto. de la Palomas.

13 de julio de 2008

YA HAN PASADO 4 AÑOS



Hace justamente 4 años que decidimos ir por esa zona de Austria a pedalear un rato y aún hoy nos acordamos gratamente de lo que allí paso. Para mi personalmente fué un punto de inflexión en el modo de ver la bici de montaña.
Como recuerdo paso una cronica que en su dia escribió Genci y que detalla las batalla vividas en Bad Goisern.

SALZKAMMERGUT TROPHY 04: BARRO Y TIRITONAS EN CENTRO EUROPA

Los últimos de la fila

Los 101,5 kms, o mejor dicho los 3.648 metros que nos esperaban, comenzaron a las diez en punto, con nosotros cuatro a la cola de los 798 bikers de la Trophy. Ajustes de última hora del disco trasero de Isaac fueron los culpables de que en los primeros kilómetros nos amenaza ra el coche escoba con su presencia. Tras unos metros por el pueblo y otros cuantos por asfalto, en ascensión, llegó el primer contacto con la tierra austriaca con repechos que comenzaban a dar una idea de como sería el asunto a lo largo de la prueba. Mucha gente andando en estas primeras rampas, y el primero de los 203 que nos adelanta iniciando su segundo bucle de 100. Algo más atrás le persiguen otros dos que tampoco van al ralentí, y nosotros preguntándonos qué c... come aquí el personal para rodar de esa manera después del madrugón y cinco horas largas de bici. Afortunadamente el tiempo nos iba respetando, e incluso daba la impresión de ir sobreabrigado tras el sofocón de la primera subida, además de observar como muchos eran los que iban de corto, e incluso, los más suicidas, con taleguero. Un par de horas después la tortilla cambió y muchos eran los que suspiraban por unas perneras, o un maillot largo, que aliviara la traicionera rasca que acechó a la Trophy en su tramo central.

¡Españoles!

Los primeros kilómetros siguieron así: pistas de gravilla entre densas masas de bosques, dejando a un lado variantes senderistas que tiraban de nosotros como el monte de la cabra. La organización nos escuchó al llegar a un interesante y pendiente ascenso en sendero, sobre el km 20, donde fue reconocida nuestra procedencia no por nuestro dorsal, sino por una popular expresión que solté y que una inglesa reconoció al vuelo: al “me c... en los m.....” tras una corta pérdida de tracción, fui respondido con “españoles”. No hay que olvidar que hasta el momento, y durante el resto de la prueba, toda Europa iba callada y concentrada, como si de una norma se tratara, lo que no era nuestro caso, y mucho menos el de Rogelio que amenazaba con darnos un día similar al de Cortes, aparte de echar de menos una mochila para ir recogiendo toda la fortuna que iban perdiendo los que nos precedían: esos son los privilegios de ir en la retaguardia. En este sendero adelantamos a la que sería nuestra compañera de fatigas durante el resto de la Trophy, hasta la V, una alemana que debía ser la más dura de su pueblo, cuyo nombre y dorsal ninguno recordamos. Este tramo siguió dándonos alegrías, enlazando con otro sendero que continuaba por los túneles, iluminados con guirnaldas de bombillas, para desembocar en la emboscada del Ewige Wand.

El Muro de Barro

El Ewige Wand, o El Muro, era uno de los descensos estrella de la Trophy. Y digo era, porque con las lluvias caidas la verticalidad lo convertía en una auténtica pista de patinaje por barro. Me parece que ninguno salió de allí sin probar el barro de la región. No pudimos lucir nuestra depurada técnica en un terreno diametralmente opuesto a los campos de batallas habituales de nuestras salidas. Tan sólo se podían realizar los primeros metros, a partir de ahí andando por diez centímetros de barro hasta un punto que discurría paralelo pero por hierba. Una lástima, porque en seco debía ser un descenso interesante donde el pabellón español podría haber quedado muy alto.

Lluvia y tirones

Tras el primer paso por meta, el tiempo, nublado pero correcto, comenzó a empeorar y llegó la lluvia, el descenso de la temperatura, y los tirones, que no hacia adelante, de Isaac en su pierna izquierda. La larga subida que teníamos por delante. -unos 8 kms- que nos llevaba hasta más de 1.000 metros de altitud, empeoró la situación e Isaac empezó a acusar esta repentina lesión, teniendo que parar en más de una ocasión para estirar. Aquí comenzó la pérdida de tiempo y el retraso de nuestra participación europea. También en esta subida conocimos a Juan Gomez, el español de G Munde. El ascenso finalizó con un bajada vertical, a saco. Dos opciones: por el pisado barro, la elegida por Isaac, o por la hierba, que dado el porcentaje, se convirtió en puro patinaje, y si no que se lo pregunten a Diego. Este era otro de los tramos de interés de la Trophy Desde unos kilómetros antes la horquilla se bloqueó de forma automática, gracias al barro, al agua y unos retenes que ya no están como hace cuatro años, y así funcionó el resto de la Trophy, retrocediendo varios años en la evolución del mtb, una experiencia olvidada desde la época de la Orbea Sherpa. Así que llovizneando, con barro hasta las orejas e hipotérmicos perdidos llegamos al punto medio del recorrido. El panorama allí invitaba a retirarse, muchos lo hacían, e incluso Rogelio planteó seriamente la posibilidad. El resto nó, pero después del Hydro Plus calentito, unos cuantos dulces, platanos, y no recuerdo que más, el spanish team siguió adelante con más frío que ganas. En este avituallamiento tuvimos una breve charla con la alemana apodada ‘la mandrila’ , que poco le faltó para enseñarnos las bragas con la bandera de España. Llegó el Rettenbach Trail Tras un primer tramo de descenso por pista, donde no paramos de dar pedales, y no precisamente para ganar tiempo, llegó la subida del Rettembach, desde mi punto de vista la mejor teniendo en cuenta el entorno, que, aunque parezca mentira, superaba al resto. Aquí tuvimos un nuevo encuentro con la rubia, incluso Isaac llegó a convertise en compañero de fatigas de la germana. Creo que el frío además de las manos, anestesiaba los músculos.En un punto me prometí que a la siguiente me meaba en las manos, al menos para sentir que las tenía. Este ascenso era largo y el grupo se rompió en cuatro dorsales. En mi caso, llegué a la altura de un holandés, y estuvimos unos centenares de metros cambiando impresiones, sobre todo de como entrenaba alguien en un país llano para una prueba escaladora como ésta. La subida finalizaba en un nuevo avituallamiento, de ida y vuelta, donde nos reagrupamos. El panorama metereológico había mejorado sensiblemente, aunque la misteriosa dolencia de Isaac iba a peor. Para sorpresa de todos, incluso para él mismo, Diego iba como nunca; la muñeca sin problemas, y los calambres, pese a un amago, olvidados. Al final, el puesto de aguador quedó para quien lo propuso El Rettembach seguía, ofreciendo su mejor tramo: un largo sendero entre bosque con alguna que otra zona técnica, y rápido en muchas zonas. A pesar de la rigidez total en ambas ruedas de la Klein, la Epic no llegó a escaparse, y el final del sendero coincidió con la aparición del sol, un regalo inesperado y celebrado. En ese momento comprendí a los lagartos y demás reptiles.

La emboscada final

Seguimos felices los cuatro, sin intuir el muro que se acercaba hacia el kilómetro 72: Perneck. Yo ya algo sabía después de leer uno de los comentarios de un corredor que había probado el recorrido en Mayo. Además, mantuve una corta conversación con otro de los 203 que nos adelantó, que confirmaba que lo peor estaba a unos metros. Y así fue. La pista fue dejando las casas y se internaba en el bosque a lo bestia, en plan vertical. Todos subían andando. Isaac y yo, unos pocos metros tan sólo, y Rogelio realizó el primer tramo montado, aunque este sobreesfuerzo lo pagó unos minutos después, en otra muralla antes de finalizar la subida. Es el tipo de subida que exprime las piernas, y más a esas alturas, por despacio que se haya ido en los kms anteriores. Tras Perneck, continuaba la ascensión durante 10 kms más, pero sin el desnivel anterior, por suerte. Nuevamente Isaac tenía que parar para estirar y hacia al final comencé a encontrarme incómodo subiendo, sin la gasolina y la alegría de minutos antes. Quizás los pequeños esfuerzos individuales a lo largo de la ruta, y el hecho de no haber calculado bien la cantidad de calorías que me hacían falta para un día como el 10 de julio del 2004, influyeron en este corto bajón que afortunadamente ocurrió al final. De los 3.648 metros de ascensión, 3.600 acabaron en Hütteneckalm, donde la organización -en medio del campo y a 1.200 metros de altitud- había colocado una nueva zona de speaker animando a todos los que por allí pasábamos, con unas ganas locas de comenzar el largo descenso a meta. Estos kilómetros eran en su mayoría por pista, hasta enlazar de nuevo con la Muralla de Barro. Más de lo mismo. El final, en Bad Goisern, 9:36 después de salir, aunque una hora menos de pedaleo real, entrando los cuatro juntos en meta. Algo que ni yo mismo me creía. Y es que curiosamente, y es una teoría personal y casual, se dio una situación de equilibrio entre los dos extremos del grupo: Isaac se lesionó, con lo que ya no podía meter rueda ni a las ranas, y Diego no fue víctima de cualquiera de los múltiples achaques que pendían sobre él, y que en otras ocasiones le han fulminado en rutas muy inferiores. Además, el descanso forzoso previo le sentó bien.

Resumiendo

No creo que la Trophy me decepcionara. Después de comprobar el perfil y los datos que ofrecía, ya imaginaba el tipo de terreno que íbamos a encontrar. Al menos hay que reconocer que a pesar de tanta pista, apenas hay llano, y es un recorrido básicamente para escaladores. Tiene algunos bombones escondidos, pero ninguno de ellos impracticable, en seco claro. Lo que ha quedado patente es que estos chicos/as están acostumbrados a acumular desnivel en sus salidas, y no saben lo que es una Vía Verde. Y no me refiero a los que nos pasaban en los llanos y falsos llanos que existían, sino a los 400 que iban por delante. Hay que recordar que salimos completamente retrasados y no creo que en ningún momento nos coláramos en puestos muy adelantados. Así que no pudimos comprobar el nivel de los 250 primeros. Algo que tampoco me importa mucho porque tenía claro que ritmo quería llevar. Es cierto que, técnicamente, había mucho ‘maleta’ suelto, pero una vez más, eran corredores de la cola.

1 de julio de 2008

SE VAN,SE FUERON...¿QUE VENDRÁ?


Un año, es es el tiempo que han durado las Orbeas en manos de los Lebrijanos (el de nacimiento y el adoptado).

El cachoplastico, como alguien la bautizó nada mas llegar no ha conseguido quedarse demasiado tiempo entre las piernas de sus dueños. Quizás no ha cubierto las expectativas iniciales, allá por el mes de Junio del 2007, cuando ambas volaban sobre los senderos pirenaicos y se desenvolvian como pez en el agua. Por aquel entonces, todo eran elogios.

El paso del tiempo, el desgaste y el uso han acabado tirando por tierra todas estas buenas criticas que al comienzo tuvieron. Demasido mantenimieto, ruidos constantes en los rodamiento y casquillos y el cansancio que esto produjo hicieron que una de ellas volara hace un par de semanas con su nuevo dueño, en Polonia. La otra es esperada en Cataluña por alguien que le dará una nueva vida.

Una más a mi lista de dobles probadas y descartadas, pero como la mente del ser humano es inquieta, tanto Nathan como yo ya pensamos en cual será la siguiente.

18 de junio de 2008

UNA SEMANA EN TIERRAS DEL SOBRARBE


Hace tiempo que no pasaba por aquí, pero eso no quiere decir que haya dejado a un lado la bicicleta. Mas bien he tenido que planificarme para poder disfrutar de una semana completa de la bici de montaña.

El pueblo de Ainsa, en la comarca del Sobrarbe, provincia de Huesca y encuadrada en el pirineo Aragones ha sido esta vez el destino elegido para pasar horas y horas encima de la bici, disfrutando de la compañia, el paisaje y las innumerables y variadas rutas que esta zona ofrece.

Desde Ainsa o desplazandonos a pueblos cercanos hemos completado las rutas mas representativas de la zona. La vuelta a la Peña Montañesa, Canal de Bielsa-Tella, Subida al Lago Urdiceto y Ruta por la "zona cero" en Jánovas han sido los recorridos que en apenas cinco dias no hemos merendado de una tacada.

Senderos, senderos y mas senderos sobre roca, escombreras de piedra, prados y nieve. Todos los tipo posibles, siempre acompañados de las montañas y las nubes como escenario de fondo.

El Reyno de Sobrarbe se ha dejado conquistar y nosotros hemos sido conquistados por aquellas tierras Pirenaicas.

Buena zona, buena gente y recuerdos perennes es el regalo más valioso que nos hemos traido para casa.

Fotos de Genci, Manolín y mias:

http://www.surmtb.com/GALLERYWEBAINSA/index.html

http://s289.photobucket.com/albums/ll237/manupal/Ainsa/?albumview=slideshow&direction=reverse

6 de mayo de 2008

ALGECIRAS`80


El pasado Domingo fuimos invitados a una ruta organizada por los chicos de la tienda Pumori de Algeciras, donde por un recorrido por la zona entre Algeciras y Tarifa disfrutamos de entretenido dia de mtb.

Lo siento, pocas ganas hay hoy de escribir crónicas, así que tomo prestado este texto de Genci, donde resume un poco lo que dió el dia.

Crónica robada:

Con las bajas nazarenas, que se fueron al País de las Maravillas, y la incorporación de León, iniciamos frente al Peñón de Los Monos la Algeciras 80 los últimos, porque el resto había puesto el turbo ¿pero esto no era una salida entre amigos en plan guay?.

Primero asfalto, los chalets de los cab...., pistita parriba, camino pabajo, camino parriba, camino pabajo, mucho verde, mucho Estrecho, molinos sin Quijote, camino parriba, camino pabajo, más molinos, más asfalto (no mucho) y primer avituallamiento y raja de la Michelín.

Mientras pongo cámara, realizamos labor de equipo y Manolín me pasa 3 sandwich, 1 Fanta Naranja, 1 platano, 1 barrita.... Como dice León, parecemos globeros en una marcha globera.

Comenzamos la 2ª parte, que es la que promete. Antes de llegar al primer sendero, León nos explica lo caliente y buenorra que está la tribu femenina de Tarifa, y se nota que se conoce al dedillo los entresijos de los affaires sexuales de la Ciudad del Viento. Continuamos hasta llegar al primer sendero. Vamos los últimos, pero enseguida pillamos a un grupo, mientras León se deja la chepa en un árbol. Decidimos parar, para dar espacio y para hacernos algunas afotos. El sendero, todo hay que decirlo, un bomboncito. Con sus piedras, sus charcos con la rueda hasta el buje, sus helechos, su final. Un cachillo de pista, nos ponemos primeros, León se equivoca (no fue suya la culpa) y nos quedamos los últimos en otro ameno sendero, con curvas y esas cosas donde la gente se queda atascada.

Recuerdo que llegamos a otro tramo de sendero al que le siguió una pista, y después: ¡sálvese quien pueda! La pradera de Heidi en plan maricón el último, y el del casco de Harley que hace una Paulova de 10. Nos vamos los cuatreros y pincho -cosas de llevar cámara- antes del arroyo. Reparo y nos vamos solos por el sendero vaca. ¡Por qué no tendré yo una doble!

Nuevo reagrupamiento y un Scottie se pega una leche en un reguero. Un dedo torcido y unos arañazos. Lo justo para hacer hambre antes del siguiente avituallamiento en el 'polingano'. Seguimos con la hambruna globera, la única diferencia que en vez de Fanta, Coca Cola. ¡Qué pechá más tonta de comer! Y ahora, los Fujimoris, para hacer la digestión nos colocan un repecho del 15%. Mala idea tienen esta gente de la 9ª provincia andaluza.

Otro cacho sendero por terreno suelto, nos reagrupamos por enésima vez, es que nos queremos mucho, y todos para abajo. Llegamos a unas piedras, miro patrás, y nadie, nadie. ¿Ande están? Efectos secundarios de las piedras. Sigo unos metros, y allí está el Lebri, pinchado. ¡Qué raro!. A la SLR trasera le ha salido un bollo nuevo. Por primera vez no intenta el truco del Loctite (dígase Loctai) y saca el neceser de la Sta Pepis, dejando boquiabiertos a los espectadores. Infla la cámara, y por ahí sigue saliendo oxígeno. Eso es aire residual, argumenta el Ingeniero de la Nasa, pero nosotros no acabamos de creerlo. A 100 metros tiene que parar para colocar otra cámara. Y yo, me solidarizo y pincho de nuevo. ¡Su p... m...! Otra vez los últimos, para alegría de Manolín que consigue que TVE le grabe durante 3 minutos bajando el mundialmente famoso sendero Alhadra. Nueva parada para repostar.........MILHOJAS DE CHOCOLATE.

Definitivamente, sólo falta el niño vestido marinero o capitán. Primero uno, luego otro y rematamos la faena con otro más a medias entre el anoréxico de Lebrija y yo. No seré el más rápido subiendo, pero si comiendo dulces. Otra vez esa mala costumbre de colocar un contundente repecho tras llenar la panza. Cab...... Más sendero. Uno que se cae por la Fosa de las Marianas y encima dice que eso no es caerse. Isaac, otra vez pinchado, y algo más adelante, en vez de prestarle ayuda, casi rematamos a otro que se estaba 'esnucando'. Eso de las ONG no va con nosotros. Otro agrupamiento tras el sendero. Isaac pone otra cámara, Isostar pal body, (sobre todo pa echar pabajo los 2,5 milhojas) y en el último singletrack, zona de frenado de emergencia. En seco se quedaban las ruedas paradas. Ultimo charco asqueroso para acabar de ensuciar las bicis y nos encontramos con el chocolatero del barrio.

Paseo triunfal por las calles de Algeciras, y los dos metrosexuales se pierden la foto de grupo, por su avidez en quitarse el barro de encima. Ducha de campaña, sin faltar el gel, y vámonos pacasa. Thank you very much, Pumoris. Hemos echado el día, y el banquete de comunión no estaba mal del todo. Le faltaba el puro y el café.
Nos vemos el año que viene.

+ info y fotos:
http://perso.wanadoo.es/genciest/ALGECIRAS80/index.html

http://www.agachaelomo.com/index.php?option=com_smf&Itemid=45&topic=1672.21

http://picasaweb.google.com/ManuCerve/Algeciras80

28 de abril de 2008

CORTES´60



Ya es el quinto año consecutivo que se organiza esta ruta. Ni que decir tiene que cada vez son más los que repiten, pero siempre en torno a los 25o participantes. La dureza tecnica y fisica de la prueba no deja a nadie indiferente y la mediocridad no vale en esta ruta. Esto es mountainbike y en nada se parece a lo que desgraciadamente estamos acostumbrados.

Cronica:

Os voy a contar algo que me ocurrió el Sabado.

En los corrillos de globeros de la zona, se comentaba hace tiempo que alguien de Arcos, organizaba en Cortes una prueba de recorrido reducido pero con una dureza y desniveles considerables. Poco conocia yo de aquello, apenas lo que habia escuchado y leido en algun que otro foro, pero ya se sabe lo que se dice por esos sitios, los ciclistas son como los los cazadores, cuentan más de lo que hacen.

El Sabado me voy para Cortes y llevo a dos acompañantes conmigo, un resfriado que me deja con un solo pulmon y un americano que he recogido haciendo auto-stop en Lebrija. En la plaza del pueblo ya hay gente recogiendo el dorsal y casualmente a mi me asignan el 00 con el nombre indicado debajo, todo un detalle de la organización, pero tambien me sorprende que no pidan la licencia federativa. Sin licencia, sin jueces ni normas federativas me hace pensar que esto será una encerrona de la organización, que nos dará un paiseito por el parque y "pa casa".

Veo a varios conocidos por allí, pero entre charla y charla se me pasa el tiempo y tengo que colarme en la linea de salida, delante de todos. Me abuchean me llaman globero y casi me escupen en la cara, que poca deportividad. Salida!. Sobre la 10 de la mañana se da la salida, una vueltecilla por el pueblo a toda leche y el americano autostopista sale como si tuviese un petardo en el culo, seguido de otro canijo de blanco del Centollo Negro y uno con una bici Barbie rosa, vaya estampa. El de la moto de cabeza, se las ve y se las desea para no se atrapado por los primero. Estoy en 6º-7º lugar, pero el la última curva antes del senderillo de bajada, otro del Centollo Negro se abre demasiado y me meto por el interior para tomar la primera posición en la bajada. Corre todo lo que puedas. Eso es lo que me pasaba por la cabeza y por mis piernas, bajaba como nunca, miraba hacia atrás y no venia nadie, ¿estaría equivocado?. Cruzo la carretera y me dispongo a bajar la segunda parte del sendero, donde al final me encuentro a una especie de reportero de la CNN con el maillot de Virenque puesto, grabando a los que bajabamos. Que bien!, esta noche salgo en la noticias...

Estación de Cortes, aprieto fuerte para estar el mayor tiempo posible solo delante, aunque algo me dice que voy con un piston menos, la admisión de aire falla por una de la aberturas, seguro que hay algo que no deja pasar el aire. Al poco tiempo llega el niño de Majarromaque, que aunque tiene nombre de torero pedalea como un condenao. Seguro que no lleva 34, porque va tela de atrancao pero sube que se las pelas. Bye-bye baby, nos vemos a la hora de los filetes. Detrás aparecen el resto, el americano, Gonzalo y un novato de Dos Hermanas. Me pasan y yo a mi ritmo. Antes del collado me pilla León, ese del Centollo que se abrio mucho en la primera curva, saco la goma y en engancho a la tija de su sillin, para que no se vaya en la subida al collado. Arriba nos alcanza Ortiz, que venia calentando, nos adelanta y baja que parece que va flotando sobre las piedras. León se queda y yo me mantengo como puedo. Uno que tiene clase para eso y para más.

En Benadalí alcanzamos al de Dos Hermanas que se habia perdido y que se estaba acordando de todos aquello que descansan bajo tierra. Que mala boca tienen algunos. Ortiz, baja, baja y plato al canto, hasta tal punto que se va con el de Dos Hermanas a su rueda. Otra vez León por detrás me vuelve a alcanzar y así rodariamos juntos hasta donde estaba la Princess y el chef Fufu.

El el primer avituallamiento paramos, reponemos agua y seguimos. Me doy cuenta que llevo dos litro de agua como lastre. El macarron del Camelback se ha estrangulado dentro de la mochila y no me deja tomar ni un sorbo de agua. León se va en cada subida y yo lo alcanzo en cada bajada, así se puede traducir el resto del recorrido, hasta que llegamos a Gaucín, donde Teo catering nos ofrece el menú del día del que elijo platano y Acuarius, que me dan fuerzas para disfrutar el el sendero-tobogan de Las Palas.

La cuesta de los calambres hace honor a su nombre, los abductores se encojen, tanto a mi como a León. Es curioso, pero el nombre le viene al dedillo. Sendero Becerril, hacemos un extraño y nos salimos del camino. Nada, cuatro o cinco metro para atrás y retomamos el sendero que nos lleva a pié del puerto de la Heras. Lo subimos sin prisas pero sin pausas, llegamos arriba y bajamos hacia la estación. Aquí el barro y el paso de los 4x4 han hecho todas la roderas del mundo, a cual mas traicionera. Llegamos a la estación de Cortes, vamos con buen tiempo y aunque los avituallamientos ya se han acabado, casi nos merendamos un Focus gris en una curva. Volantazo del tio y salvese quien pueda. Creo que los de Ford me la tienen jurada, pero es que no me llevo bien con los vehiculos de esta marca. Subimos por la carretera y al llegar a la entrada del sendero un protección civil nos indica el camino y al que yo pregunto varias veces si está seguro de lo que dice. El tio se rie, aunque yo no he contado ningun chiste...claro, soy un tio simpatico... Me encuentro bien, la respiración va mucho mejor y llego a Cortes sin muchos apuros. Arriba Adriano controla al personal y yo paro a darle dos besitos y charlar con el mientras que llega León, que se retrasa. Seguro que se le habia metido un mosquito en el ojo. Adriano me dice que solo han llegado 3 tios, Dani, Nathan y Ortiz, así que deduzco que a Gonzalo y el de dos Hermanas han tenido problemas. Al parecer uno ha roto la caja de cambio y otro el motor. Llegamos a la plaza del pueblo. 4 horas y 38 minutos para hacer 4º y 5º puesto, aunque realmente es un 4º y 4º, porque llegamos a la vez. Buenas sensaciones y al parecer se confirma lo que decian los globeros de la zona y los foros. Es dura, pero tambien divertida. El Dani Majarromaque ha roto el reloj, se ha plantado en la plaza con 3 horas y 50 minutos. Seguro que tenia miedo a quedarse sin filetes, pero lo cierto es que ha demostrado que vale para esto de las dos ruedas gordas. Charlas, ducha, filetitos, cambio de impresiones, llegan mas corredores, así hasta la siete de la tarde, donde nos fuimos y solo habien llegado 130 participantes. Al parecer el ultimo se quedaría durmiendo la siesta, porque para hacer mas de 9 horas hay que tener la sangre "mu gorda" y las piernas muy flojas. Quizás el año que viene vuelva, creo que me ha gustado este tipo de concentraciones "globeras".

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video "rey de las bajadas":
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